espacio acogedor donde se realiza la sesión de terapia de pareja

Por qué discutís siempre por lo mismo en pareja (y cómo salir del bucle)

Psicóloga Cristina Garrido
Directora y fundadora en Esencia Psicología | Web |  | + posts

Nº Colegiada: M-35203
Graduada en Psicología por la Universidad Complutense de Madrid, así como Psicóloga General Sanitaria por la Universidad Internacional Menéndez Pelayo. Especialista en Ansiedad ,especialista en terapia integradora y perspectiva de apego y EMDR.

Hay parejas que discuten por cosas distintas cada día, pero muchas sienten algo más agotador: que siempre es la misma discusión con distinto disfraz. Esa sensación de discutir siempre por lo mismo es más común de lo que parece, y no significa que seáis incompatibles. Estáis atrapados en un patrón, y los patrones se pueden cambiar.

No discutís por lo que creéis que discutís

El tema de la superficie casi nunca es el tema real. Detrás de «siempre lo dejas todo tirado» puede haber un «no siento que cuidemos esto juntos». Detrás de «estás todo el día con el móvil», un «te echo de menos». Cuando solo se debate el contenido, la necesidad de fondo se queda sin atender, y por eso la discusión vuelve.

dos personas dialogando en un ambiente tranquilo

Qué hay detrás de discutir siempre por lo mismo

El patrón de discutir siempre por lo mismo no significa que seáis incompatibles: suele esconder un bucle que se alimenta solo. Funciona así: cuanto más insiste o reclama uno, más se cierra o se aleja el otro; y cuanto más se aleja, más insiste el primero. Los dos estáis reaccionando al movimiento del otro. El problema no es ninguno de los dos, es la danza que hacéis juntos.

Por qué «ganar» la discusión os hace perder

En pareja, cuando uno gana la discusión, normalmente pierden los dos: uno se queda con la razón y el otro, dolido. Tener razón y estar conectados no son lo mismo, y muchas veces hay que elegir. La pregunta útil no es «¿quién tiene razón?», sino «¿qué necesitamos cada uno aquí?».

Qué podéis empezar a probar

No hace falta esperar a una gran conversación. Algunos cambios pequeños ayudan mucho:

  • Hablad desde el «yo siento», no desde el «tú siempre». «Me siento solo cuando llegas tarde» abre una conversación; «siempre llegas tarde» cierra.
  • Pedid una pausa cuando subáis de tono. Discutir activados no lleva a nada. Pactad parar y retomar en frío.
  • Escuchad para entender, no para responder. A veces el otro no busca soluciones, busca sentirse comprendido.
  • Buscad la necesidad de fondo. Casi siempre hay miedo, cansancio o ganas de cercanía.

Cuándo pedir ayuda

Si discutir siempre por lo mismo os ha desgastado, o si las conversaciones acaban siempre mal, la terapia de pareja puede ayudaros. No busca un culpable: ayuda a ver el patrón desde fuera y a construir otra forma de estar juntos. Si decidís buscar ayuda, comprueba que el o la profesional esté colegiado/a; puedes verificarlo en el Consejo General de la Psicología de España.

Preguntas frecuentes

¿La terapia de pareja funciona si uno va más obligado que el otro? Es muy habitual empezar así. Muchas veces el más reticente acaba siendo quien más la valora.

¿Significa que vamos a romper? No. Ir a terapia es una forma de cuidar la relación, no una antesala de la ruptura.

¿Y si nuestro problema «no es para tanto»? No hace falta estar al borde de la separación. Cuanto antes se aborda un patrón, más fácil es cambiarlo.

Artículo escrito por Cristina Garrido Baquero, psicóloga, colegiada nº M-35203. En Esencia Psicología ofrecemos terapia de pareja en Madrid. Si os reconocéis en este bucle, podéis pedir una primera sesión.

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